Por primera vez, las autoridades de supervisión de toda la UE aplicarán un enfoque armonizado y coherente a la hora de sancionar las infracciones de las normas contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Las normas de la AMLA impulsarán la convergencia en materia de supervisión, de modo que una misma infracción, en las mismas circunstancias, dé lugar al mismo resultado sancionador, independientemente del lugar en que se produzca.
La misma infracción, la misma respuesta
Las nuevas normas contribuyen a uno de los objetivos fundamentales de la AMLA: una supervisión armonizada y basada en el riesgo en toda la UE. Hasta ahora, una misma infracción en una misma situación podía dar lugar a resultados muy diferentes en cuanto a las medidas coercitivas adoptadas por cada autoridad supervisora o país, lo que dejaba margen para el arbitraje regulatorio.
El nuevo conjunto de normas ofrece a todos los supervisores un enfoque común para evaluar la gravedad de las infracciones, lo que permite obtener resultados coherentes en la aplicación de la normativa en toda la UE, al tiempo que se preservan los principios de proporcionalidad, eficacia y carácter disuasorio.
Cómo abordan los supervisores la aplicación de la normativa
Las autoridades de supervisión de la UE seguirán un método común y por etapas:
Evaluar la gravedad
Las autoridades de supervisión evalúan el grado de gravedad de una infracción basándose en un conjunto de indicadores comunes, entre los que se incluyen la duración de la misma, si se repitió y qué repercusiones tuvo.
Clasificar en uno de los cuatro niveles
La infracción se clasifica en uno de los cuatro niveles de gravedad, lo que determina el abanico de medidas coercitivas disponibles.
Determinar el resultado de la ejecución
Los criterios comunes sirven de guía a los supervisores para determinar la medida coercitiva adecuada, desde una advertencia hasta una sanción económica.
Las mismas normas para todos los sectores
Las normas se aplican a todos los sectores regulados por la normativa contra el blanqueo de capitales, tanto financieros como no financieros. Una vez adoptadas por la Comisión Europea, serán de aplicación directa y pasarán a ser jurídicamente vinculantes en todos los Estados miembros de la UE.
Para las entidades obligadas —ya sean agentes inmobiliarios, contables, asesores fiscales o abogados—, esto significa que el resultado de cualquier inspección de supervisión deberá cumplir con un criterio de referencia a escala de la UE. Contar con procesos internos sólidos y una pista de auditoría clara será más importante que nunca.

Comunicado de prensa original publicado en
amla.europa.eu — La AMLA presenta un enfoque común de la UE para la aplicación de la normativa contra el blanqueo de capitales